Jorge Cuchí y Arie Socorro se unen para “La Otra Alicia”, una nueva y audaz visión de terror
30 March, 2026
Los cineastas mexicanos Jorge Cuchí y Arie Socorro han unido fuerzas para codirigir La Otra Alicia, un largometraje de terror psicológico y corporal desarrollado y producido por Wabi Entertainment (WE).
El proyecto explora los límites del amor, la identidad y la transformación del cuerpo, combinando tensión psicológica con una narrativa visceral. Sus orígenes se remontan a Déjala Ir, un cortometraje de terror dirigido por Socorro que se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Morelia en 2015. Inspirados por elementos de ese trabajo anterior, ambos cineastas se propusieron construir una narrativa completamente nueva dentro de un género que admiran profundamente.
La Otra Alicia marca un hito importante para ambos directores. Representa el debut de Socorro en el largometraje, mientras que Cuchí se adentra por primera vez en el terror y el terror corporal, abordando el género desde una perspectiva audaz y personal. La película también los reúne con un equipo de producción que ahora forma parte de Wabi Entertainment, responsable de títulos aclamados como 50 (o Dos ballenas se encuentran en la playa), estrenada en la Semana de la Crítica de Venecia, y Un mal actor, nominada a cinco premios Ariel.
Ambientada en un mundo contemporáneo y aparentemente controlado —un elegante hotel, restaurantes refinados y apartamentos silenciosos—,La Otra Alicia transforma gradualmente sus sofisticados entornos en espacios de confinamiento y confrontación. En este escenario, tres personajes se ven obligados a enfrentarse y revelar su verdadera identidad. El terror de la película no se basa en sustos repentinos ni trucos visuales, sino en una tensión creciente arraigada en un miedo fundamental: la imposibilidad de confiar plenamente en la persona amada.
Al reunir dos voces creativas complementarias —una arraigada en el cine mexicano contemporáneo y la otra profundamente conectada con el terror y lo fantástico—, La Otra Alicia busca llevar el género a un espacio emocional, visceral y profundamente humano.